Un movimiento silencioso pero de gran magnitud comenzó a gestarse en el automovilismo internacional y amenaza con cambiar el mapa de la Fórmula 1. Mientras el Grupo Renault prepara su salida formal del Campeonato Mundial de Resistencia (WEC) al término de esta temporada, las negociaciones para ceder esa estructura abrieron el camino hacia una aspiración superior: el ingreso definitivo de un gigante asiático en la máxima categoría. En medio de una operación multimillonaria que involucra la compra de la sede de Enstone, el escenario abrió interrogantes sobre la estabilidad del proyecto deportivo y la posición de Franco Colapinto dentro del equipo anglofrancés.

La avanzada de Geely

Las conversaciones formales tienen como protagonista al Grupo Geely, fundado en 1986 en Hangzhou y dueño de un portafolio global que incluye a Volvo y Lotus, además de participaciones accionarias en Mercedes-Benz y Aston Martin. Philippe Sinault, responsable de Signatech —la estructura técnica que opera los autos franceses en resistencia—, reconoció que las gestiones avanzan de cara a la fecha límite de inscripción para la temporada 2027, fijada para el próximo 26 de noviembre. Dado que Renault retendrá la propiedad intelectual del prototipo, el acuerdo prevé un esquema tripartito que garantice la continuidad del personal especializado y la experiencia técnica bajo un cambio de marca progresivo.

El precio de Enstone

Sin embargo, el objetivo del conglomerado chino apunta al control total de la escudería de Fórmula 1. En los últimos meses, Alpine rechazó dos intentos de compra: una oferta inicial de 1.500 millones de euros presentada a fines de 2025 en Abu Dabi y una segunda propuesta por 2.100 millones de euros de un consorcio de capitales rusos y asiáticos antes del Gran Premio de Italia en Monza. Frente a esa presión financiera, Flavio Briatore, asesor ejecutivo de Enstone, advirtió a los inversores que el piso de cualquier negociación seria no bajará de los 3.000 millones de euros, aunque en público matizó esas versiones con su habitual estilo directo al sostener que no existe intención de venta inmediata.

Blindaje para Colapinto

En caso de que las conversaciones prosperen y la estructura cambie de manos, la continuidad de los pilotos actuales cuenta con un respaldo contractual que los nuevos propietarios deberán respetar. Pierre Gasly posee vínculo hasta la temporada 2028, mientras que Franco Colapinto está cubierto por un acuerdo de cesión rubricado con Williams a cinco años tras su arribo a la escudería en 2025, lo que protege su lugar frente a eventuales reestructuraciones.

La ofensiva de Geely coincide con el creciente interés de otros gigantes de la industria asiática por sumarse al "Gran Circo". El fabricante BYD avanza en gestiones con Christian Horner para evaluar un ingreso desde cero, amparado en la apertura de la FIA para sumar una duodécima escudería. Entre la valoración fijada por Briatore, el interés sobre otras estructuras como Haas y la necesidad de financiamiento a largo plazo, el futuro de Alpine entró en una fase de definiciones que marcará el rumbo del paddock en los próximos años.